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Cáncer de riñón
El cáncer de riñón se refiere a la formación y crecimiento de células malignas en los riñones. Es más común en adultos y puede no presentar síntomas en sus etapas iniciales, diagnosticándose de forma casual en ecografías o escáner solicitadas por otras causas. Los factores de riesgo incluyen el tabaquismo, la obesidad, la hipertensión, la exposición a sustancias químicas y antecedentes familiares de la enfermedad. Los síntomas pueden incluir dolor en el costado o la espalda, sangre en la orina, astenia, pérdida de peso y fiebre intermitente. El diagnóstico temprano es esencial para un mejor pronóstico, y las pruebas de imagen, como la tomografía computarizada (TAC) o la resonancia magnética, son útiles para diagnosticar el cáncer de riñón. El tratamiento puede variar según el estadio del cáncer. En la mayoría de los casos es necesaria la cirugía para extirpar el tumor lo cual permite la curación. Las técnicas mínimamente invasivas (laparoscópia o robótica) además garantizan un postoperatorio con menos dolor y rápida recuperación gracias al abordaje mediante incisiones más pequeñas y estéticas. En etapas más avanzadas se puede requerir radioterapia, terapia dirigida o inmunoterapia sistémica. La supervivencia a largo plazo es posible, especialmente cuando se detecta y trata en sus etapas iniciales.

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Cáncer de riñón
El cáncer de riñón se refiere a la formación y crecimiento de células malignas en los riñones. Es más común en adultos y puede no presentar síntomas en sus etapas iniciales, diagnosticándose de forma casual en ecografías o escáner solicitadas por otras causas. Los factores de riesgo incluyen el tabaquismo, la obesidad, la hipertensión, la exposición a sustancias químicas y antecedentes familiares de la enfermedad. Los síntomas pueden incluir dolor en el costado o la espalda, sangre en la orina, astenia, pérdida de peso y fiebre intermitente. El diagnóstico temprano es esencial para un mejor pronóstico, y las pruebas de imagen, como la tomografía computarizada (TAC) o la resonancia magnética, son útiles para diagnosticar el cáncer de riñón. El tratamiento puede variar según el estadio del cáncer. En la mayoría de los casos es necesaria la cirugía para extirpar el tumor lo cual permite la curación. Las técnicas mínimamente invasivas (laparoscópia o robótica) además garantizan un postoperatorio con menos dolor y rápida recuperación gracias al abordaje mediante incisiones más pequeñas y estéticas. En etapas más avanzadas se puede requerir radioterapia, terapia dirigida o inmunoterapia sistémica. La supervivencia a largo plazo es posible, especialmente cuando se detecta y trata en sus etapas iniciales.
