Contenido revisado médicamente por el equipo de urólogos de Apex Urología:
Dra. Serenella Monagas Arteaga | Dr. Sergio Fernández-Pello Montes | Dr. Jose Salgado Plonski
La prostatectomía radical robótica es una cirugía mínimamente invasiva que se utiliza principalmente para extirpar la próstata cuando existe un cáncer de próstata y la cirugía está indicada.
Aunque hablemos de cirugía “robótica”, el robot no opera por sí solo. Es el urólogo quien dirige en todo momento la intervención y controla los instrumentos desde una consola. En APEX Urología, estas intervenciones se realizan con el sistema quirúrgico Da Vinci, una tecnología que permite al cirujano trabajar a través de pequeñas incisiones y disponer de una visión ampliada y tridimensional de la zona que está operando.
En este artículo te explicamos de forma sencilla cómo se realiza una prostatectomía radical robótica, qué ventajas y riesgos puede tener y cómo suele ser la recuperación, para que conozcas mejor en qué consiste esta opción de tratamiento.
Contenidos de este artículo
Toggle¿Qué es una prostatectomía radical robótica y para qué se realiza?
En una prostatectomía radical robótica se extirpa toda la próstata junto con las vesículas seminales y, en determinados casos, también puede ser necesario retirar algunos ganglios linfáticos cercanos.
Esta intervención se utiliza principalmente como tratamiento del cáncer de próstata cuando, tras estudiar las características del tumor y la situación del paciente, se considera que la cirugía es una opción adecuada, pero no todos los pacientes con cáncer de próstata necesitan una prostatectomía ni esta es siempre la primera alternativa.La decisión depende de factores como las características y extensión del tumor, la edad, el estado general de salud y las preferencias del propio paciente.
Como hemos visto, hablar de prostatectomía asistida por robot no significa que el robot realice la operación, el sistema Da Vinci es una herramienta que reproduce los movimientos que realiza el cirujano desde la consola, mientras el urólogo mantiene el control de la intervención en todo momento.
¿Cómo se realiza una prostatectomía radical robótica y cuánto dura?
La prostatectomía radical robótica se realiza bajo anestesia general y, a diferencia de la cirugía abierta, el cirujano accede a la próstata a través de varias pequeñas incisiones en el abdomen. Por ellas se introducen una cámara y los instrumentos del sistema robótico que se utilizarán durante la intervención.
Una vez preparado el sistema, el urólogo se sitúa frente a la consola desde la que controla los instrumentos. La cámara le proporciona una visión ampliada y tridimensional de la próstata y de las estructuras que la rodean, mientras que los brazos robóticos reproducen los movimientos que realiza el cirujano desde la consola.
Durante una prostatectomía radical, el procedimiento se puede resumir en estos pasos:
- Se realizan pequeñas incisiones en el abdomen para introducir la cámara y los instrumentos.
- El cirujano controla el sistema desde la consola y accede a la próstata.
- Se extirpan la próstata y las vesículas seminales. Dependiendo de cada caso, también pueden retirarse algunos ganglios linfáticos cercanos.
- Tras retirar la próstata, se vuelve a unir la vejiga con la uretra para permitir posteriormente el paso de la orina.
- Al finalizar se deja colocada una sonda urinaria de forma temporal, que permite que la zona cicatrice durante los primeros días.
La cirugía suele durar aproximadamente entre 2 y 4 horas, aunque es un tiempo orientativo. Puede variar dependiendo de las características de cada paciente y de la complejidad de la intervención. Además, este tiempo corresponde a la propia cirugía y no incluye la preparación previa ni la recuperación inmediatamente posterior en el hospital.
¿Qué ventajas tiene la prostatectomía radical robótica frente a otras técnicas?
Una de las principales ventajas de la prostatectomía radical robótica es que permite realizar la intervención mediante un abordaje mínimamente invasivo, comparandola con la cirugía abierta, se utilizan pequeñas incisiones en lugar de una incisión de mayor tamaño, lo que puede traducirse en menor pérdida de sangre, menos dolor después de la operación y una recuperación más rápida.
El sistema Da Vinci también ofrece ventajas al cirujano durante la intervención, la visión ampliada y tridimensional permite observar con detalle la próstata y las estructuras que la rodean, mientras que los instrumentos articulados facilitan movimientos precisos en un espacio reducido. Esto resulta especialmente útil al trabajar cerca de estructuras relacionadas con la continencia urinaria y la función sexual.
Ahora bien, estas ventajas no significan que la cirugía robótica sea necesariamente la mejor opción para todos los pacientes, la experiencia del cirujano, las características del tumor y la situación de cada persona son factores importantes a la hora de elegir el tipo de intervención.
En esta tabla se pueden entender mejor las diferencias entre las principales técnicas con las que se puede realizar una prostatectomía radical robótica :
| Prostatectomía radical robótica | Prostatectomía laparoscópica | Cirugía abierta | |
| Acceso | Varias pequeñas incisiones | Varias pequeñas incisiones | Una incisión de mayor tamaño |
| Visión del cirujano | Imagen ampliada y tridimensional | Imagen ampliada mediante cámara | Visión directa del campo quirúrgico |
| Instrumentos | Articulados y controlados desde una consola | Instrumentos laparoscópicos manejados directamente por el cirujano | Instrumental quirúrgico convencional |
| Pérdida de sangre | Generalmente menor que en cirugía abierta | Generalmente menor que en cirugía abierta | Puede ser mayor |
| Recuperación | Habitualmente más rápida que tras cirugía abierta | Habitualmente más rápida que tras cirugía abierta | Suele requerir una recuperación más prolongada |
Es importante diferenciar las ventajas del abordaje robótico de los resultados finales del tratamiento.
Utilizar el robot Da Vinci no garantiza por sí mismo mejores resultados frente al cáncer, una recuperación completa de la continencia o la conservación de la función eréctil. Estos resultados dependen de múltiples factores y deben valorarse de forma individual en cada paciente.
¿Qué riesgos y efectos secundarios puede tener una prostatectomía radical robótica?
Como cualquier intervención quirúrgica, la prostatectomía radical robótica puede tener riesgos y efectos secundarios. Entre los riesgos asociados a la cirugía se encuentran el sangrado, las infecciones, la formación de coágulos o las posibles complicaciones relacionadas con la anestesia, aunque el riesgo concreto depende de las características de cada paciente.
Dos de las cuestiones que más suelen preocupar antes de una prostatectomía son la incontinencia urinaria y la disfunción eréctil, ambas pueden aparecer después de la intervención, pero su evolución varía de una persona a otra.
¿La prostatectomía radical robótica puede producir incontinencia urinaria?
Después de retirar la sonda es posible tener pérdidas involuntarias de orina, especialmente durante las primeras semanas. En muchos pacientes la continencia va mejorando progresivamente durante los meses posteriores a la operación, aunque el tiempo de recuperación puede variar y, en algunos casos, la incontinencia puede persistir.
Factores como la edad, la continencia previa a la intervención y las características de la cirugía pueden influir en esta recuperación.
¿La prostatectomía radical robótica puede causar disfunción eréctil?
La disfunción eréctil también es un posible efecto secundario de la prostatectomía radical, a ambos lados de la próstata se encuentran nervios relacionados con la erección que pueden verse afectados durante la intervención.
Cuando las características del tumor lo permiten, el cirujano puede intentar conservar estos nervios mediante una técnica conocida como preservación nerviosa, sin embargo, no siempre es posible hacerlo, ya que el objetivo prioritario de la cirugía es tratar el cáncer de forma adecuada.
La recuperación de la función sexual depende de diferentes factores, entre ellos la edad, la función eréctil antes de la operación, las características del tumor y la posibilidad de preservar los nervios. Por este motivo, antes de la intervención es importante hablar con el urólogo sobre qué resultados pueden esperarse en cada caso, tanto en continencia como en función sexual.
¿Cómo es la recuperación después de una prostatectomía radical robótica?

La recuperación después de una prostatectomía radical robótica suele ser progresiva y depende de cada paciente. Aunque las pequeñas incisiones favorecen una recuperación más rápida que en la cirugía abierta, es importante diferenciar entre recibir el alta, retomar las actividades habituales y recuperar aspectos como la continencia urinaria o la función sexual, ya que cada proceso tiene sus propios tiempos.
¿Cómo son los primeros días tras una prostatectomía radical robótica y cuánto tiempo hay que llevar sonda?
Tras la intervención, el paciente suele permanecer ingresado entre 1 y 2 días, aunque el tiempo de hospitalización puede variar según su evolución y las indicaciones del equipo médico. Durante este periodo se controla su evolución y se comienza a movilizar de forma progresiva.
Después de la cirugía es necesario llevar una sonda urinaria de forma temporal, cuya función es permitir la salida de la orina mientras cicatriza la unión entre la vejiga y la uretra. Habitualmente, la sonda se mantiene durante aproximadamente 10 días, aunque el momento de retirarla dependerá de la evolución de cada paciente y será indicado por el urólogo.
¿Cuándo se puede volver a hacer vida normal?
Durante los primeros días es recomendable caminar y aumentar la actividad poco a poco, evitando esfuerzos importantes y levantar peso hasta que el equipo médico indique que puede hacerse con seguridad.
La vuelta a la rutina es progresiva y depende tanto de la evolución del paciente como del tipo de actividad que realice. Como orientación, la recuperación para retomar las actividades habituales puede situarse alrededor de las 4 a 6 semanas, aunque algunas actividades pueden recuperarse antes y otras necesitar más tiempo.
¿Cómo se recuperan la continencia urinaria y la función sexual?
La recuperación de la continencia urinaria no siempre coincide con la recuperación física de la operación. Tras retirar la sonda pueden aparecer pérdidas de orina que, en muchos pacientes, mejoran progresivamente con el paso del tiempo.
Lo mismo ocurre con la función sexual, la recuperación puede necesitar meses y depende de factores como la función eréctil previa, la edad, las características del tumor y si ha sido posible preservar los nervios relacionados con la erección.
Después de la intervención también será necesario realizar un seguimiento con el urólogo. En los pacientes operados por cáncer de próstata, este seguimiento incluye controles del PSA, que permiten valorar la evolución después de la cirugía.
Preguntas frecuentes sobre la prostatectomía radical robótica
Antes de una intervención es normal que surjan dudas sobre qué cambia después de una prostatectomía, especialmente en aspectos como la continencia urinaria, la función sexual o la vuelta a la vida cotidiana. Respondemos de forma breve a algunas de las preguntas más frecuentes.
Al extirpar la próstata se producen algunos cambios permanentes. El hombre deja de eyacular semen y, por tanto, ya no puede tener hijos de forma natural. El orgasmo, sin embargo, puede seguir siendo posible aunque sea “seco”, es decir, sin eyaculación.
Además, como hemos visto, después de la intervención pueden aparecer problemas de continencia urinaria o de erección cuya evolución es diferente en cada paciente.
Sí. Es posible llevar una vida normal sin próstata una vez superado el periodo de recuperación. La próstata no es un órgano imprescindible para funciones como orinar o mantener relaciones sexuales, aunque la cirugía puede producir cambios urinarios, sexuales y reproductivos que conviene conocer antes de la intervención.
Sí, es posible, pero no se puede garantizar la recuperación de la función eréctil después de una prostatectomía. Depende, entre otros factores, de la función sexual previa, la edad y de si las características del tumor permiten preservar los nervios relacionados con la erección.
La recuperación puede ser progresiva y necesitar meses. En algunos pacientes pueden plantearse tratamientos para favorecer la recuperación de la función sexual.
No existe un plazo igual para todos los pacientes. Es frecuente que aparezcan pérdidas de orina después de retirar la sonda y que la continencia mejore progresivamente durante los meses siguientes. En algunos casos, sin embargo, las pérdidas pueden mantenerse durante más tiempo.
El urólogo realizará un seguimiento de la evolución y podrá indicar las medidas o tratamientos adecuados cuando sean necesarios.
No necesariamente para todos los pacientes. La cirugía robótica ofrece ventajas relacionadas con el abordaje mínimamente invasivo, como pequeñas incisiones, menor pérdida de sangre y una recuperación generalmente más rápida frente a la cirugía abierta.
Sin embargo, utilizar el robot no garantiza por sí mismo mejores resultados oncológicos, urinarios o sexuales. Para elegir la técnica más adecuada hay que tener en cuenta las características del cáncer, la situación del paciente y la experiencia del equipo quirúrgico.
No. En una operación de próstata con robot Da Vinci, el cirujano controla en todo momento los instrumentos desde una consola. El sistema reproduce sus movimientos y proporciona las herramientas y la visión necesarias para realizar la intervención, pero no toma decisiones ni opera de manera autónoma.
¿Te han recomendado una prostatectomía radical robótica?
La prostatectomía radical robótica puede ser una opción de tratamiento para determinados pacientes con cáncer de próstata, pero cada caso debe estudiarse de forma individual. Las características del tumor, el estado de salud del paciente y sus circunstancias personales son importantes tanto para decidir si la cirugía está indicada como para elegir el abordaje más adecuado.
En APEX Urología contamos con amplia experiencia en cirugía robótica de próstata con el sistema Da Vinci. Nuestro equipo realiza estas intervenciones en el Centro Médico de Asturias y acompaña al paciente durante todo el proceso, desde la valoración inicial hasta el seguimiento después de la cirugía.
Si te han diagnosticado un cáncer de próstata, te han recomendado una prostatectomía o quieres conocer qué opciones existen en tu caso, puedes solicitar una valoración con nuestro equipo de Urología. Estudiaremos tu situación y resolveremos tus dudas para que puedas tomar una decisión con toda la información necesaria.