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Resección transuretral de vejiga (RTU)

La resección transuretral de vejiga (RTU) es un procedimiento quirúrgico utilizado para el tratamiento de tumores vesicales. Se realiza a través de un cistoscopio, un tubo delgado con una cámara en el extremo que se introduce a través de la uretra hasta la vejiga. Durante la RTU, se pueden extirpar lesiones tumorales de la vejiga utilizando herramientas especializadas para su posterior análisis bajo el microscopio. Este procedimiento es poco invasivo, no conlleva cicatrices y suele requerir un tiempo de recuperación corto.

Ureterorrenoscopia rígida y flexible (RIRS)

La ureterorrenoscopia consiste en una cirugía endoscópica que consigue el tratamiento de la litiasis, esto es cálculos o piedras a lo largo del tracto urinario. Consiste en la introducción de un pequeño instrumento llamado ureteroscopio a través de la uretra para llegar al sitio donde se encuentra el cálculo.

La ureterorrenoscopia semirrígida se indica para abordar piedras o cálculos localizados en el uréter, que es el conducto que comunica el riñón con la vejiga. Cuando estas litiasis se ubican en el interior del riñón, es preciso utilizar un aparato flexible el cual se introduce a través de una vaina que permite alcanzar la parte más alta de la vía urinaria, denominando así esta técnica cirugía intrarrenal o RIRS por sus siglas en inglés.

En ambos casos, se utiliza láser Holmium para fragmentar y retirar la piedra, aliviando el dolor y restaurando el flujo urinario normal. Se suele requerir anestesia general y habitualmente el paciente puede ser dado de alta al día siguiente de la intervención. Estos procedimientos son técnicas mínimamente invasivas y sin heridas lo que significa que el paciente puede regresar a sus actividades normales en poco tiempo. Suele ser necesario dejar un catéter ureteral en el interior del conducto que comunica el riñón con la vejiga. Por esa razón es habitual que se observe sangrado en la orina así como molestias al final de la micción, durante el periodo postoperatorio. Este catéter se retira de forma ambulatoria. El tiempo varía de acuerdo a la complejidad del procedimiento, pero habitualmente se puede extraer al cabo de 1-2 semanas.