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Cáncer de vejiga

Es un tipo de cáncer que se forma en el revestimiento interior de la vejiga, el órgano responsable de almacenar la orina. Es más común en adultos mayores, y los factores de riesgo incluyen fundamentalmente el tabaquismo aunque también puede influir la exposición a ciertos productos químicos en el lugar de trabajo, antecedentes familiares, radioterapia y una historia de infecciones urinarias crónicas. Los síntomas comunes del cáncer de vejiga incluyen sangre en la orina, necesidad frecuente de orinar, dolor al orinar y dolor en la parte baja del abdomen. El diagnóstico temprano es esencial para un tratamiento efectivo, y las pruebas de detección pueden incluir cistoscopias, biopsias y estudios de imagen. El tratamiento depende del estadio del cáncer. Gran parte de los tumores se puede curar mediante una intervención denominada resección transuretral (RTU) vesical para extirpar el tumor. En ocasiones es necesario completar el tratamiento de RTU vesical con unos lavados vesicales periódicos o instilaciones. En etapas más avanzadas se puede requerir la extirpación total de la vejiga o cistectomía (tratamientos laparoscopia y robótica: cistectomía radical) e incluso la quimioterapia e inmunoterapia. La recuperación y el pronóstico varían según la etapa y el tratamiento, pero cuando se detecta temprano, las tasas de éxito son altas requiriendo un seguimiento mediante cistoscopia.

Cáncer de vejiga

Es un tipo de cáncer que se forma en el revestimiento interior de la vejiga, el órgano responsable de almacenar la orina. Es más común en adultos mayores, y los factores de riesgo incluyen fundamentalmente el tabaquismo aunque también puede influir la exposición a ciertos productos químicos en el lugar de trabajo, antecedentes familiares, radioterapia y una historia de infecciones urinarias crónicas. Los síntomas comunes del cáncer de vejiga incluyen sangre en la orina, necesidad frecuente de orinar, dolor al orinar y dolor en la parte baja del abdomen. El diagnóstico temprano es esencial para un tratamiento efectivo, y las pruebas de detección pueden incluir cistoscopias, biopsias y estudios de imagen. El tratamiento depende del estadio del cáncer. Gran parte de los tumores se puede curar mediante una intervención denominada resección transuretral (RTU) vesical para extirpar el tumor. En ocasiones es necesario completar el tratamiento de RTU vesical con unos lavados vesicales periódicos o instilaciones. En etapas más avanzadas se puede requerir la extirpación total de la vejiga o cistectomía (tratamientos laparoscopia y robótica: cistectomía radical) e incluso la quimioterapia e inmunoterapia. La recuperación y el pronóstico varían según la etapa y el tratamiento, pero cuando se detecta temprano, las tasas de éxito son altas requiriendo un seguimiento mediante cistoscopia.